Muchos, especialmente los jóvenes, no conocen lo que significó el golpe cívico militar, cuando un 6 de septiembre de 1930, derrocaron al gobierno democrático radical presidido por Hipólito Yrigoyen. Esa fecha tan perniciosa para el sistema constitucional abrió una etapa de inestabilidad que felizmente terminó -hasta ahora- con el triunfo de Raúl Ricardo Alfonsín en 1983. Ese hecho de 1930 fue de neto corte fascista, muchos de cuyos integrantes eran confesos a esa ideología, admiradores de Mussolini. Yrigoyen, enfermo, tuvo que renunciar y la horda se dedicó a asaltar y destrozar todo local partidario y periódicos de la época, inclusive la casa de Yrigoyen, quien fue encarcelado en Martín García. Ese golpe fue perpetrado por muchas personalidades que luego tuvieron actuación en la vida política y que no recuerdo haber leído que se hubiesen arrepentido del mismo. Exhorto a leer hechos del pasado, para que nunca más se repitan, aprendiendo de ello, del sacrificio y la lucha de todo ser democrático, que no fue en vano, siempre atentos para evitar que se caiga en lo mismo, como tuvimos que ver a través del tiempo.
José Luis Avignone
Marcos Paz 922 -S. M. de Tucumán